jueves, 19 de abril de 2018

María Terremoto/Pepe Torre. Flamenco viene del sur. 16.04.2018



Con un programa doble arrancó un lunes más el ciclo 'Flamenco viene del sur' del curso 2018. No es la primera vez que nos la encontramos, aunque no es algo que se repita con frecuencia. En este sentido, encontramos pros y contras no sólo para la afición, sino para la industria del flamenco. Aún desconociendo en profundidad por donde andan los cachés del ciclo (conocemos el de algunos artistas que sí han venido últimamente) el hecho de programar a dos artistas con sus respectivas compañías (caso de Pepe Torre) nos lleva a pensar que el montante general de presupuesto se verá dividido entre los participantes. Quien sale beneficiado sin lugar a dudas es el público que, en este caso, disfruta de un recital de cante de un nivel muy elevado a la par que otro de baile por  el precio de un espectáculo.


Y si nos vamos ala flamenco, hablamos de dos escuelas que guardan ciertas semejanzas. Ambos protagonistas de la noche del lunes, proceden de una estirpe flamenca que les imprime un sello tan personal como de responsabilidad. La una, hija de Fernando Fernández Pantoja y nieta de Fernando Fernández Monge 'Terremoto de Jerez', el otro nieto de Luís Torres Joselero de Morón y sobrino nieto de Diego del Gastor.  


Abrió la noche la jerezana María Terremoto. Algo rozada de la voz y con un aparente catarro, bajo la batuta musical de la guitarra de Nono Jero y el compás de Manuel Valencia y Manuel Cantarote redujo el repertorio anunciado de seis cantes hasta cuatro. Acierto sin duda pues si no la noche se hubiera alargado en demasía. Soleá por bulerías, tientos y larga tanda de tangos, fandangos caracoleros acordándose de su padre y su abuelo además de Agujetas y bulerías santiagueras. En María encontramos los ecos de una forma de entender el cante, propia de un barrio, de una familia cantaora y de una forma de vivir y de transmitir. 


En la segunda parte de la noche, el protagonismo fue para Pepe Torre. No es un bailaor anárquico pero bajo su estampa encontramos una estética de las que ya no se encuentran.  Una forma de moverse por el escenario que más pareciere un recorrido natural por el decálogo del bailaor expresivo y espontáneo que escupe lo que siente a través de su cuerpo. Nada de academicismo hay en él, sin embargo, todo lo aprendido formalmente se proyecta en unos modos tan personales que de seguida nos encontramos con una fiesta permanente provista de lances naturales. Con el cante de David El Galli y Antonio Villar acordaron darlo todo. A la vista estuvo. 

Fue El Galli quien dirigió la parte cantaora, magnífico de facultades, para el baile por alegrías de Torre. Enérgico, potente en los remates y  con un porte masculino soberbio. Antes, Juan Requena abrió en solitario por granainas. El Galli Y Villar, en una tanda de tarantas y cartageneras dieron la vez de nuevo a un final que supo a poco por soleá ya que duró un suspiro. Nos dejó Pepe la miel en los labios y más ganas de apreciar cómo detenía el tiempo cada vez que se recogía en la soleá. Acabó por fiesta, como era previsible, en la que nos volvió a dar una muestra de cómo se baila con una apariencia improvisada que debería ser una escuela en sí. 

jueves, 22 de marzo de 2018

Alfredo Lagos, Luís Gallo, Jorge Palomo. Teatro Alhambra. 19/03/2018


De la unión de tres músicos, tres inquietudes y tres formas de expresar la musica surge un trio en el que convergen los sones más polivalentes que podamos encontrar. Con un elemento en común y como nexo conductor del flamenco, se presenta este recital en el teatro Alhambra. Más allá de un concierto flamenco (así lo es este ciclo) es un concierto con reminiscencias flamencas. No queda ajeno éste ya que aparece y desaparece en acordes y falsetas; sin embargo no es el leit motiv que sostiene a las partituras de los músicos.
Más allá de la interpretación de distintas piezas, de distintos temas, nos encontramos con un juego de sonidos en las manos de Luís Gallo y Alfredo Lagos a la guitarra y el compás de Jorge Palomo.
Las intenciones son claras: sin pretender ejecutar las mismas obras, juegan a recrearse en ellas y dar una vuelta de tuerca a composiciones míticas de músicos tan dispares como Parker, Bach&Cardoso o Chick Corea entre otros.



Un homenaje a músicos del mundo, a músicas del mundo. Desde Django Reinhardt (Nuages) hasta Pat Petheny (James&Revel), Towner (Oregón), Astor Piazzola (Libertango), granainas con vals venelozano y un largo etc.
Hubo espacio para las creaciones por bulerías de Luís Gallo o los tanguillos 'Piñata' de Alfredo Lagos.
Incluso para los vaivenes estéticos donde fueron capaces de aunar en 'Libertango' la farruca 'punta y tacón' de Sabicas con los tangos de Graná y el estribillo de la composición matriz. Una oda al buen gusto sin duda.
Grandes momentos disfrutamos con 'Agua y vino' de Egberto Gismonti, los mismos tanguillos de Lagos o el homenaje y recuerdo a Mc Laughlin, Paco de Lucía y Chick Corea.

martes, 13 de marzo de 2018

Alba Molina canta a Lole y Manuel. Teatro Alhambra. 12/03/2018

Venía emocionada. No sólo por el reciente fallecimiento de su abuela 'La negra' sino porque asumir la responsabilidad de cantar a Lole y Manuel no es tarea fácil. Que los haya escuchado desde la cuna no es óbice para interpretar con maestría un repertorio cuanto menos distinto, a la par que difícil y solemne. Los cantes del tándem Lole-Manuel han sido el santo y seña de toda una generación, aquella que desde los '70 del siglo pasado y recién comenzada la democracia lo empezaban a ver todo de color. Sus discos fueron y son la banda sonora de toda una vida, toda una generación y revolución del cante ortodoxo que de manera más expansiva empezaba a creer que los límites del flamenco no estaban acotados por el clasicismo imperante de décadas atrás. 
Alba Molina se acompañó de la guitarra de Joselito Acedo que mimetizó el toque de Manuel con una elevada dosis de modernismo. 

                                                  (Fotografía cedida por Joss Rodríguez)



Un recital que supuso un rescate de todos los grandes éxitos de sus progenitores, una elegía al buen gusto aunque salvo excepción contada, la bulería lenta fuera el motivo musical de todas las letras que se interpretaron. Todo empezó con 'Díme' pasando por Recuerdo escolar, Romero verde, Almutamid, Rio de mi Sevilla, Todo es de color, Balcón, Nuevo día, Para mí, Desde Córdoba a Sevilla, Cabalgando, Tu mira, La pena negra y finalmente la nana 'Un cuento para mi niño' (La mariposa) que resonaba en las entrañas infantiles de Alba cuando su padre la compuso. 
Un repertorio amplio, con un número ingente de cantes que aún siendo tantos no resultaron pesados pues la expresividad impresa en cada uno de ellos se acompañaba de un margen temporal breve. Como si quisiera dejarnos la miel en los labios con cada letra. 

                                                   (Fotografía cedida por Joss Rodríguez)


Ella es personal aunque es inconfundible el sello Molina-Montoya en las formas y en el metal de voz. 
Visiblemente sensible, llegó a soltar lágrimas tras una bulería al igual que se emocionó recordando a su abuela y al pequeño Gabriel recientemente fallecido. 
Por otro lado, la guitarra de Acedo fue precisa en el trasvase de la musicalidad de antaño a la que se escucha ahora. Porque aún ejecutando la bulería con la velocidad propia de estos tiempos, afloró el son pastueño de las manos de Manuel Molina en cada acorde. Incluso introduciendo falsetas de Diego del Morao, de Parrilla, de Moraito o de Niño Jero todo sonaba a Manuel. 



martes, 20 de febrero de 2018

'Quejío'. Salvador Távora. Teatro Alhambra. 17/02/2018

Han pasado 46 años desde que se estrenara una obra teatro-flamenca reivindicativa que pudo ser y fue. Fue allá por 1972 cuando Salvador Távora se arriesgó y en un alegato contra la injusticia social arremetió contra los terratenientes, contra el poder en favor del ciudadano de a pie, del obrero, del trabajador del campo, en definitiva, de la clase trabajadora, clase media baja que luchaba por vivir en un marco de conciencia social que empezaba a despertar en vísperas de la muerte de Franco. 


Al igual que esta reposición que sigue igual o más vigente que en aquellos años, ya sea por la situación de Cataluña o por el propio estado del país, Távora, presente en la caja escénica del teatro Alhambra ha desenterrado 'Quejío', espectáculo que marcó un antes y un después en la escena teatral-flamenca andaluza. 
Con apenas elementos escénicos, unas luces/velas de candil, un bidón cargado de piedras con cuerdas atadas a los cantaores, simulando el lastre de la supremacía y jerarquía del patrón y poco más, para mostrar la realidad de los años '70. El grito como elemento natural del cante asociado a la vida y servidumbre del pueblo parte como elemento sostenedor de la trama. Lineal, trágica desde el inicio a la par que potente y tensa en las interpretaciones de los actores. 




Tres cantaores, dos principales (Florencio Rolán y Manuel Márquez de Villamanrique) y uno secundario (Manuel Vera 'Quincalla') dan forma a este montaje en el que la propia figura de Mónica de Juan, mera estampa de adorno, representaba a la perfección el papel de la mujer en la sociedad de aquellos años. Como protagonista del baile, Jaime Martín; a la guitarra Jaime Burgos y a la flauta Juan Romero. 

El abordaje de cantes como la toná, la trilla, el taranto, la burlería, alborea, la seguiriya (mantuvo el orden musical durante la mitad de la obra) y la petenera delatan la credibilidad y el dramatismo latente. Una cuidada selección apenas empañada por momentos de sobreactuación cuyas intenciones se enfocaban a expresar la rabia del pueblo. 

jueves, 15 de febrero de 2018

El Pele. Niño Seve, Jesús Gómez y José Moreno. Ciclo Flamenco viene del sur 2018. 12/02/2018. Teatro Alhambra.



A la salida del teatro hubo quien dijo que cuando El Pele se muera ya no quedará nadie. Cuestión de gustos y de afición. Exagerado me parece el comentario pero bien es verdad que hoy por hoy el cordobés es uno de los firmes estandartes que sostienen el cante por derecho. Y no sólo eso sino que en su voz hay verdad, hay afición, hay vivencias y hay fatigas. Complejo reunir tantos elementos a la par para conseguir dar un recital antológico. Inolvidable. Por muchos motivos. Fue otra primera vez, sin ser la primera vez. No será la última. En el mismo teatro. Hace tres años ya visitó el mismo lugar aunque con menos fortuna. Sin embargo, el lunes el viento soplaba a su favor y movió velas hasta conseguir desatar la furia de un eco incomparable de inicio a fin. 


El cantaor abrió el ciclo 'Flamenco viene del sur 2018' acompañado por las guitarras de Niño Seve, Jesús Gómez y el compás de José Moreno. 
Apoyado en una silla, de pie, una estética muy de antaño, que nos recordaba a Vallejo cuando actuaba con Niño Ricardo, empezó con zambra caracolera. Una de sus fuentes principales, si no la mayor. Con la voz metida hacia dentro repasó varias de las más conocidas coplas del gaditano. De maestro a maestro, pocos de su generación son tan  atrevidos de 'entrometerse' en las creaciones de un coetáneo y resolver el cante con tanto carisma. Se acordó del Ronco del Albaicin en un recitado y una toná con reminiscencias musicales de la nana flamenca para cuadrar la 'soleá del Pele'. A solas con Niño Seve, viajó de Jerez a Alcalá y Triana. De Morente también se acordó cuando resolvió la seguiriya. 
Malagueñas de Chacón, Fandangos de Juan Breva, Alegrias (de nuevo se acuerda de Morente y de Rafael Alberti), fandangos chocolateros, de Macandé y de Huelva y para rematar rebujo de bulerías en las que incluye granainas, vidalitas y guajiras. Como bis, las bulerías 'Jinete de negra capa' que ya grabara con Vicente Amigo en 1990 (Poetas de esquinas blancas, Pasión discos). Si ya pudimos apreciar multitud de giros musicales en la guitarra de Niño Seve que nos trasladaban a Vicente, en la bulería mimetizó las falsetas, los remates y el 'aire' íntegro de Amigo. Una delicia. 
No tuvo un espacio visible la segunda guitarra, que quedó oscurecida, sin intención; fue más figurativa en lo presencial que en lo musical. Un lástima. 


En el Pele encontramos las inquietudes de un cantaor que, preocupado por el cante, ha sabido crear una estética personal, singular, ajena a cualquier otro misterio jondo del cante. Si el cordobés hubiese pertenecido a otra generación, por ejemplo, a la de la ópera flamenca o anteriores, estaríamos hablando de un creador en el cante por soleá. Sirva esto como un mínimo ejemplo de una personalidad que en el siglo XXI cuesta admitir para con las creaciones, y aún nos amarramos en decir que El Pele personaliza otros estilos. Por mucho menos, a otros se les adeudan estilos particulares del cante. ¿Será cuando ya no esté cuando se le terminen de reconocer los méritos?- Esperemos que no porque aún hablando ya de la soleá del Pele, cuesta dar por válida en algunos sectores su magnifica aportación a este cante. 



jueves, 23 de noviembre de 2017

Antonio Conde I Premio Internacional Investigación de Flamenco 2017

Antonio Conde González-Carrascosa, primer premio internacional 'Ciudad de Jerez' de investigación de flamenco.

El jurado ha decidido por unanimidad otorgar el premio a la obra del investigador granadino, basada en José López Cepero

La reunión del jurado del primer premio internacional de investigación del Flamenco 'Ciudad de Jerez', ha decidido por unanimidad conceder el galardón a Antonio Conde González-Carrascosa de Granada por su obra 'Cante y poesía en el imaginario flamenco de José López-Cepero. Vida y obra'. El premio se entregará el próximo jueves, coincidiendo con el Día del Flamenco proclamado por la Unesco del Flamenco como Patrimonio de la Humanidad. 

Antonio Conde González Carrascosa es un estudioso granadino, experto en flamenco, que ha sido capaz de recoger en su obra una aportación exhaustiva de discofrafía, biografía y letras originales del cantaor jerezano José López Cepero.


El jurado, presidido por el prestigioso académico José Manuel Suárez Japón y compuesto por Josefa Parra, Fermín Lobatón, Rafael Infante, Cristina Medina y Carla Puerto así como Juan Salido Freyre como miembro de la comisión organizadora ha valorado el rigor académico del trabajo ganador, sus aportaciones exhaustivas sobre la biografía, discografías y letra originales sobre el cantaor jerezano. Igualmente esta investigación supone un justo rescate de la figura de José López-Cepero, basado en la importancia, popularidad e influencia de su obra entre sus contemporáneos, aspectos que se encuentra asimismo documentados en el trabajo ganador. Merced a la calidad del trabajo, el jurado recomienda también su publicación.

Se han presentado cuatro trabajos a esta primera edición del Premio Internacional, que tendrá continuidad con la publicación en próximas fechas de las bases de la segunda edición. Su dotación económica es de 3.000 euros que serán aportados por Bodegas Williams & Humbert en calidad de patrocinio.
 
 
 

domingo, 5 de noviembre de 2017

'Desde la Alhambra yo te los cuento'. Presentación del libro-cuento de Antonio Campos. 10/11/2017. Palacio de los Condes de Gabia, 20:00 horas.

En el marco de la programación de 'Flamenco y cultura' de la Diputación de Granada, un buen número de actividades, talleres, conferencias, conciertos etc. se han programado entre el 8 y el 30 de noviembre de 2017.
Dentro de la colección 'Granada universo flamenco' que se edita en formato libro, y en su segunda edición, se presenta este 10 de noviembre una trilogía de cuentos nacidos de la mano del cantaor Antonio Campos. El primer coleccionable se presentó por estas fechas hace un año, a partir del objetivo y visión de Joss Rodríguez, un imprescindible de la fotografía flamenca. Para este año, nos encontramos con el reflejo de las inquietudes, de las vivencias de un cantaor que además de esto, es compositor de letras y coplas como pudimos comprobar en su disco-libro 'Escribiendo en el alfar'. 

Esto viene de estar con los niños, haciendo deberes con ellos y de pronto sale un cuento, y obviamente sale un cuento flamenco, porque lo tiene uno metido en el subconsciente. Todo surge en casa, me gusta escribir, la idea mas que gustarme, me llena, y va saliendo otro cuento y cuando muere Rafael El Eléctrico, en vez de salirme una cante o una letra, pues les escribo un cuento. Esta es la forma en la que de la nada, de una vivencia natural, surge la creación de una historia que Antonio tiene la naturalidad y habilidad de traducir a las letras en una narración que, aún sin aventurarse a ser infantil, se proyecta como una historia para todos los públicos. 

Son sus impresiones vitales las que podemos escuchar a través de sus narraciones porque para él y sin pretensión ninguna, expresarse no sólo se hace a través de su cante. Mi infancia fue tan sumamente bonita, fue tan feliz que no quiero perder ese motivo y recuerdo de infancia, y al recordar todo lo que viví de niño me doy cuenta que el verdadero motivo de estos cuentos es el seguir viviendo como viví de niño. Desde la pérdida de mis padres se acentúa más. El verdadero motivo de los cuentos es quizás ese, seguir soñando como un niño y contar. Lo que otros podrían traducir como un tratamiento terapéutico freudiano, es un brillante resultado cuyas pretensiones pueden entenderse como el contar, que no cantar, su niñez. 

Que sepamos, es la primera vez que un cantaor publica cuentos flamencos. No hay antecedentes cercanos, ni que yo sepa, lejanos. El perfil del lector a quién va enfocado no tiene fronteras. Para Antonio están hechos con la intención de que llegue a cualquiera, ya sea un niño o un mayor. Dentro de los cuentos he indagado y he ido un poco más allá, no solo en cuanto a formación. Incluso para el aficionado hay partes donde yo hablo de las danzas barrocas, hablo de las loas, las chácaras, la escuela bolera; para ese aficionado que ya no conoce un poco, esto le ayuda a tener claro la multitud de influencias que tiene el flamenco y para el que no sabe nada, es un cuento sin mas, donde hay una princesa, un príncipe y un reinado. He cogido la parte básica de un cuento tradicional pero la propia historieta es el flamenco, y así intento llegar al abanico más grande que se pueda. 




Para dar sentido y ampliar información, la trilogía cuenta con un apéndice flamenco dividido en varias partes: en él encontraremos desde términos flamencos hasta nombres de artistas. Esto que parece una simpleza, es una ayuda imprescindible que Campos ha tenido muy en cuenta porque los neófitos en estas lides, necesitarán conocer el lenguaje propio del flamenco y adaptarlo al cuento en sí y al argumento de cada una de las historias. Así lo que puedan parecer personajes o palabras inventadas, son todas reales y forman parte del diccionario jondo. A priori, tiene la simpleza de un cuento pero el trabajo va mucho más allá. 

Esta trilogía de cuentos no mantiene un nexo argumental común. De tal modo que son tres historias independientes. 'La carretilla de Candela' es el primero de ellos. Una niña que nace y se cría en una cueva del Sacromonte y ella necesita bailar sin saber por qué. Durante una larga charla con Antonio nos da muchos detalles sobre cada uno de los cuentos. No los vamos a desvelar ni contar su contenido salvo un breve apunte de cada uno de ellos. Son tan sugerentes desde las primeras páginas, que enganchan sin más. Viajes hasta La India, encontrándose por el trayecto al maestro Pericet, al Planeta, a la músicas de los Panaderos... de tal modo que la historia del flamenco se cuenta disfrazada en un texto versátil, real y cargado de un valor documental nada envidiable a una investigación, eso sí, traducido a una fácil y amena lectura. En este primer cuento, Candela viaja por los campos italianos y franceses, hasta un final que se antoja históricamente como iniciático, siempre respetando la cronología del reloj histórico del flamenco. 

El segundo cuento es 'La reina del Sur'. Antonio nació en Tarragona pero vivía por dentro en Granada. A través una niña como principal protagonista, (podríamos pensar que es él este personaje dadas las similitudes de sus primeros años) en un reinado del norte, esa niña sueña con el sur. En sus anhelos se siente del sur sin conocerlo. ¿El final?- Hay que leerlo. 
Como colofón de la trilogía, el tercer cuento es un homenaje descubierto al Bobote y al Eléctrico. Ambos son, en esta aventura, bacterias que entran y salen de los enchufes. Pero no sólo eso, sino que ellas son las que fermentan el pan en el barrio de las 3.000 viviendas de Sevilla. Imaginación al poder y sensibilidad extrema por parte de Antonio Campos a la hora de vincular y crear un cuento cuyos protagonistas son una realidad palpable del flamenco de este siglo. 

Como cabe entender, un libro de cuentos siempre va acompañado de ilustraciones que a través de la vista, es capaz de hablarnos. El pintor Jesús Conde Ayala ha sido el encargado de contar los cuentos a través de sus manos, de su imaginación y de cómo ha entendido el sentimiento de Campos.
A la calidad de todo lo ya dicho, se suma el prólogo del escritor y poeta Juan José Téllez, y un texto que acompaña a cada cuento: el primero de ellos escrito por José Manuel Gamboa, el segundo por José María Velázquez-Gaztélu y el tercero por José Luís Ortiz Nuevo. La parte didáctica la desarrolla Alicia González, profesora del Conservatorio Superior de Córdoba. De este modo, nos encontramos con un libro-cuento que brilla no sólo por las colaboraciones sino por un contenido cuidado al extremo por parte de la capacidad creativa de Antonio Campos.

La presentación de este libro será el próximo 10 de noviembre de 2017 en el Palacio de los Condes de Gabia a las 20:00 horas con entrada libre hasta completar aforo. 





miércoles, 13 de septiembre de 2017

Rafael Riqueni. Los veranos del Corral 2017.

No estaba anunciado como un concierto íntimo, de esos en los que el aforo está muy limitado para poder disfrutar de un genio como Rafael Riqueni. Pero lo pareció. 
El maestro sevillano pisó las tablas del Centro Lorca dentro del ciclo 'Los veranos del Corral' para dar un recital de esos en los que la transmisión de la música va más allá de las fronteras de lo estético para pasar a lo místico. No vamos a descubrir las bondades de Riqueni, pero sí al menos reseñar brevemente la experiencia que tuvimos los que fuimos a escucharlo. 

Fue el de siempre pero tangencialmente distinto. La humildad con la que sus manos acarician las cuerdas, la suavidad con la que es capaz de hacer una alzapúa o un trémolo dista del concepto flamenco que se ha tenido siempre. No se puede ser más flamenco y tocar más profundo que él. 
En su repertorio empezó con la taranta 'Alcázar de Cristal', soleares, la rondeña 'Benamargosa', alegrías con guiños constantes a Niño Ricardo y Sabicas y composición en trémolo 'Cogiendo rosas'. 

Hasta aquí estuvo sólo en el escenario. Invitó a acompañarle el resto del recital a Paco Roldán, guitarrista onubense con el que se compenetraron por bulerías 'Romero verde', fandangos de Huelva 'Al Niño Miguel' (Juego de niños) un disco que ya es de culto para cualquier aficionado a la sonanta, rumbas y como fin de fiesta el 'Orobroy' de Dorantes trasladado a las cuerdas. 

Durante toda la noche, Rafael estuvo tranquilo, concentrado, reposado y con ganas de agradar. Se echó de menos a guitarristas granadinos que acompañaran desde las butacas al maestro. En cualquier caso, fue un gusto para los oídos poder disfrutar de las composiciones que nos trajo durante una hora de toque. 



jueves, 7 de septiembre de 2017

Carmen Gonzalez & Carrete 'De la tierra'. Los veranos del corral 2017.

Tierra flamenca por excelencia, más de lo que muchos quieren creer, Málaga atesora una trayectoria jonda desde el mismo inicio del cante, el baile y el toque. No vamos a viajar en el tiempo para delimitar tal extremo, pero sí que nos vamos a centrar en el otro, esto es, lo que hay en la actualidad. Y tenemos que hablar, necesariamente, de dos artistas de una trayectoria tan diferente como cercana. Me refiero a Carrete de Málaga y a Carmen González. Hablamos de dos estéticas bien diferenciadas que se encuentran en un punto en el que converge toda la historia del baile malagueño. Carrete, el 'Fred Astaire' del flamenco o 'El Quijote del flamenco' es un bailaor anárquico, que no se rige por ninguna norma ni forma para expresarse. Porque no lo necesita. Carmen Tampoco, pero su formación es más técnica, más acorde con los tiempos actuales.
Hay que precisar que Carrete vino como artista invitado de tal forma que quien vino a presentar sus credenciales fue Carmen. 



Sorprende, de inicio, lo flamenca que es desde el mismo instante que sale al escenario. Es Enérgica por seguiríyas, brillante y pulcra en las formas. Controla el espacio escénico y sorprende en cada ejecución de pies que, sin abusar de ellos, formaron un tándem perfecto con el resto del cuerpo para consolidar un baile ciertamente completo en el que los brazos dibujaron un flamenco ecléctico.



David el Galli y Moi de Morón, cuyas voces fueron las protagonistas estuvieron pletóricos, y puestos a cualificar, El Galli estuvo entregado, pletórico me atrevería a decir, así lo percibimos desde las butacas, no sólo en las malagueñas que compartía con Moi sino en las seguiríyas, tientos tangos, soleares y alegrías acompañando a sendos bailaores. Paco Iglesias, al toque, cumplió milimétricamente su función de acompañar notablemente. Carmen volvió a escena por tientos que duraron poco ya que el cambio a tangos vino de momento y se rebuscó con gracia sin caer en la galantería facilona. 


El cambio de tercio en la figura indescriptible de Carrete fue por taranto. Si de algo puede presumir es de ser el más personal de cuantos bailaores tiene Málaga. Imprevisible, autoritario, baila con las manos, con los pies, con la mirada, hasta con el sombrero. De igual forma hizo por alegrías. Porque alguien como él no necesita patrones estéticos ajenos a su sabiduría para definir lo que siente cuando baila. 
Y finalmente, no me cabe duda que Carmen González, por su calidad artística, va a crecer progresivamente en su carrera porque sus credenciales artísticas así lo confirman. 























martes, 5 de septiembre de 2017

MASIFICACIÓN DE FLAMENCO EN GRANADA

Granada no tiene arreglo. Granada no tiene remedio. En las últimas semanas he recibido, como de costumbre, varios correos con los eventos flamencos que se van a dar en Granada en el próximo mes. En principio debería decir que Granada está de enhorabuena por poder programar tanto flamenco a lo largo del mes de septiembre. Granada, siendo territorio en el que el turismo es uno de los motores fundamentales de la economía, aprovecha la ocasión para, como territorio flamenco por excelencia, programar flamenco de calidad no sólo para los turistas que visitan la Alhambra y alrededores sino para los propios ciudadanos que son aficionados. 
Este verano ha habido cambios significativos en la programación flamenca. El ciclo Los veranos del Corral, que siempre ha empezado a finales de julio y ha terminado a mediados de agosto, no se solapaba con ningún otro evento de tal forma que vender el billetaje y colgar cartel de entradas agotadas era algo relativamente frecuente. La calidad de la programación hacía que así fuera. Sin embargo, este año, ha cambiado de emplazamiento y de fecha y se ha trasladado a la primera quincena de septiembre. Con sus pros y sus contras, (los 'granainos' ya no están de vacaciones y pueden disfrutar del ciclo) sigue manteniendo la calidad que ha llevado a este ciclo a ser el mejor de todos cuantos se celebran. 
Con suerte la taquilla funcionará medianamente bien. Y digo medianamente porque con la contraprogramación que hay este mes, será imposible que algún espacio se llene. 
Me llegan correos invitándome a cubrir eventos paralelos de flamenco, algo imposible si priorizo unos sobre otros. 
Al conocer la gran variedad de flamenco que existe en septiembre no me queda otra que decantarme por unos y dejar de lado otros. Ya quisiera ir a todos. Pero no puedo. 
¿Cómo es posible que se contraprogramen varios ciclos a la vez?-¿De quién es la brillante idea de pisarse a los 'posibles clientes'?-¿Son las instituciones las que deciden, gracias a sus colaboraciones públicas, cuando hay que programar?¿O son los propios artistas en una pelea de gallos a ver quién se lleva el gato al agua?
Parece mentira que no conozcan Granada. Si ya es difícil convencer al gato para que salga de casa, imagínense conseguir que se moje. 
Mientras escribía estas letras, he dedicado un rato a comprobar como la venta de entradas on line para hacerme una idea de por donde van los tiros. 
Tatiana Garrido está tres días anunciada en el Corral del Carbón; ayer lunes, primera de las tres, había vendido aprox 100 entradas. Hoy martes, hasta las 18:00 de la tarde 122 entradas y para mañana 129 de un total de 300 butacas de aforo; en términos estadísticos hablamos de venta anticipada de un tercio del aforo. 
En estos tres días el Centro Lorca dentro del ciclo 'Los veranos del Corral' que ha cambiado de emplazamiento también programa diferentes espectáculos. 
Si Tatiana Garrido termina el miércoles en el Corral del Carbón, jueves y viernes está programado Agustín Barajas. Para el jueves ha vendido on line 166 entradas y para el viernes 139 entradas (de un aforo total de 300 butacas). 
Para el caso de venta on line de Los veranos del Corral (Centro Lorca) los datos distan mucho de estos presentados. A priori, uno piensa ¿Cómo es posible que Agustín Barajas o Tatiana Garrido hayan vendido buena parte de sus entradas y La Moneta, que a día de hoy es más internacional (recuerden Desplante Minero en La Unión) que los dos anteriores, haya vendido a día de hoy 117 entradas?
Y sumamos un nuevo envento que vuelve a solaparse con el ciclo del Corral en el Centro Lorca. Me refiero a la actuación del cantaor Sergio Gómez 'El Colorao' en el Corral del Carbón, que vuelve a presentar su disco. Este evento pisa al programado por el Centro Lorca que trae a Rafael Riqueni en concierto. Para la venta anticipada, Sergio va por 58 entradas, todas en primera, segunda y tercera fila. Algo obvio, ¡No?
Quiero dejar claro que no tengo ningún interés en desprestigiar ni elogiar a ninguno de estos cuatro artistas por encima de otros pues todos ellos me parecen que están a un nivel notable. 
La cuestión es que tras repasar estos datos, y visitar varias la web www.redentradas.com hay algo que me ha llamado poderosamente la atención en el caso de Tatiana Garrido y Agustín Barajas. Como una imagen vale más que mil palabras, os pongo la imagen y que cada cuál juzgue la información. Yo me limitaré a lanzar preguntas al aire y preguntas retóricas, y que cada uno se las conteste. 

Imagen 1. Entradas vendidas Tatiana Garrido martes 5 septiembre 2017. (18:00h)


Imagen 2. Entradas vendidas Tatiana Garrido miércoles 6 septiembre 2017 (18:00h)


No pretendo ser mal pensado, pero veo la posición de donde el público ha comprado sus entradas y me llama la atención. ¿Por qué el martes nadie ha comprado entradas en las dos primeras filas? ¿Por qué el miércoles apenas tampoco? Sí, es verdad que en primera fila no se aprecia bien el baile, o sí. Pero me sorprende que alguien prefiera comprar una entrada en la fila 11 (miércoles) es decir en la penúltima fila, antes que varias filas más adelante donde el baile se verá bastante mejor. ¿De verdad la gente prefiere ver un espectáculo de baile en la penúltima fila pudiendo verlo más centrado en la fila 3 o 4? Yo no lo haría. 
Si esto ya me sorprende, más aún la venta de entradas de Agustín Barajas. Vean las imágenes:

Jueves 7 de septiembre 2017 (18:00h)



Viernes 8 de septiembre 2017 (18:00h)




Yo les invito a que jugar al juego de las siete diferencias. Si con Tatiana Garrido ya sorprende que su público prefiera verla desde más atrás, el público de Agustín ya es el no va más. Tiene que estar de la vista de maravilla, porque si no, no se entiende que hayan comprado las tres últimas filas casi al completo. Oh!! Sorpresa!! Acabo de encontrar una diferenc...... ah!! no, perdón que lo que he encontrado es algo igual. ¿No es 'extraño' que ambos días se hayan vendido las mismas entradas en las mismas filas, y además las tres últimas filas, de forma idéntica?
Que sí, que pueden ser entradas de protocolo, que pueden ser entradas reservadas para el artista y sus familiares, amigos, compromisos etc (algo totalmente lícito). Pero si fuese así, ¿no estarían dejando de ganar dignamente dinero a cambio de regalar entradas sólo para ver un espacio lleno de público? Los amigos son los primeros que deben comprar entradas, por eso son amigos, si no serían caraduras. 
Queda claro que no estoy acusando a nadie de nada, sino que pongo de relieve que según los datos de entradas ocupadas, algo no me cuadra nada, nada, nada....
Mis sospechas se inclinan a pensar que las entradas de verdad vendidas en el caso de Agustín, son las que están en rojo en las primeras filas, porque no me cabe en la cabeza que haya gente que prefiera ver baile flamenco en las butacas finales pudiendo hacerlo de cera y disfrutando de este artista tan querido en Granada. 

Como ejemplo contrario les pongo la venta de La Moneta y de Sergio El Colorao, que aunque son menores, pero no son sospechosas de no ser ciertas. Incluyo también las de Cristina Aguilera, Tomás García y El Martinete. 


La Moneta jueves 7 de septiembre 2017 (18:00h)



Sergio El Colorao sábado 9 septiembre 2017 (18:00h)



Cristina Aguilera/Tomás García/Martinete miércoles 6 septiembre 2017 (18:00h)


Ahora sí, al menos para mí, tiene más sentido la disposición y la prioridad de la venta de entradas que ha elegido el público para ver a estos otros artistas granadinos. 
Hemos elegido artistas granadinos que actúan en la misma semana, para que no pensemos que al ser unos artistas mas o menos buenos, mejor o peor valorados, esto pueda justificar la venta. Aquí la cuestión no es la venta de entradas en sí, la cuestión es que algo no parece ser transparente en esa supuesta venta/reserva y en la elección del público a la hora de comprar sus asientos. También debemos presuponer que los precios podrían alterar la venta, pero no, el margen entre todos ellos es de 1 euro entre el más caro y el mas barato. De tal forma, no es concebible que en un mismo espacio (Corral del Carbón) hay quien quiera escuchar el cante en primera fila pero ver el baile en la última fila.

¡¡Granada es flamenca hasta para eso!!

Lo que en principio iba a ser un artículo de opinión en el que la crítica iba dirigida a los programadores y/o a las instituciones de quien puedan depender ha resultado desviarse a algo insólito. Insólito para mí, que además tendré que elegir cuál de los eventos debo cubrir y de los que haré crítica. Y debo de decirles que lo que a todas luces, para mí, parece una falta de transparencia en la venta de entradas, hace que me decante por unos y no otros espectáculos. 





















jueves, 31 de agosto de 2017

XIX MUESTRA FLAMENCO VERANOS DEL CORRAL






viernes 1 de septiembre 
"CÁLALO" con Antonio Canales

Irene Lozano y Javier Latorre
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


sábado 2 de septiembre 
Sebastian del Buen Ayre "ENTRE TIERRAS"

Artista invitada: Adela Campallo
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


lunes 4 de septiembre 
Daniel Navarro


Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


martes 5 de septiembre 
Carmen Gonzalez "DE LA TIERRA"

Artista invitado: Carrete de Malaga
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


miércoles 6 de septiembre 
Cristina Aguilera, Alvaro Perez "El Martinete" y Tomas Garcia

"FLAMENCO POR VENIR"
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


jueves 7 de septiembre 
La Moneta

"Hasta el Tuétano"
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


viernes 8 de septiembre 
Rafael Riqueni

Concierto de guitarra
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


sábado 9 de septiembre 
Marien Luevano

"TIEMPO"
Lugar: Centro Federico Garcia Lorca 


lunes 11 de septiembre 
Vero la India

"SOÑANDO EL VALPARAISO"
Lugar: Corral del Carbón 


martes 12 de septiembre 
Estrella de Manuela y Claudia la Debla

"EL FUTURO"
Lugar: Corral del Carbón 


miércoles 13 de septiembre 
Lucia Guarnido 

Suite Flamenca
Lugar: Corral del Carbón 


jueves 14 de septiembre 
Raimundo Benitez y Cristina Remacho

"DE CAUSA Y EFECTO"
Lugar: Corral del Carbón 


viernes 15 de septiembre 
Alba Heredia "De Rabia y Miel"

Artista Invitada: María Terremoto
Lugar: Corral del Carbón 


sábado 16 de septiembre 
Ivan Vargas "FLAMENCO DE RAIZ"

Colaboración Especial: La Fabi y Jose Enrique Morente
Lugar: Corral del Carbón 

viernes, 11 de agosto de 2017

¡Oh, Cuba!. ¡Uff Cuba!.

Desde que se iniciara el ciclo 'Lorca y los veranos del Generalife', allá por 2002, los argumentos sólidos de la práctica totalidad de los espectáculos se han basado en las diferentes visiones que sus protagonistas, todos ellos grandes bailaores/as, han tenido de la obra de Lorca. Y por supuesto, en cómo se pueden trasladar unos poemas, unas vivencias, unos pasajes vitales del poeta al género flamenco sin caer en lo banal, en lo superficial y en lo irrisorio de un producto fácilmente vendible pero vacío de jondura.

Salvo en los dos últimos años, todos los demás veranos el duende de Lorca, de una u otra forma, estaba en los jardines del Generalife sin tener que disfrazarse de hada madrina. 
Bien es verdad que hemos escuchado por parte de algunos representantes institucionales que este ciclo es un vía para representar a Lorca en toda su extensión. Pero no nos engañemos. Siempre ha habido un hilo que ha sostenido esa idea: el flamenco. 

¡Oh Cuba!, o más bien, ¡Uff Cuba! ha pecado de ausencia de flamenco. Porque no vale con traer a buenos cantaores como a Juan Carrasco 'Juañarito', Curro Cueto  o Chelo Pantoja si no se les da la oportunidad de cantar por derecho. Al igual que pasó el año pasado con el espectáculo de Rafael Amargo, si el argumento no es flamenco, que no nos lo vendan como flamenco. Porque todo hay que decirlo, como musical es una buena obra. pero no casa ni con el origen de este ciclo ni con el flamenco. Ni siquiera como pareja de hecho. 

El espectáculo trata de reflejar la estancia de Lorca en Cuba, apenas tres meses en 1930. El peso de todo el guión se lo llevó Loles León, que a través de monólogos, recitados, bailes y hasta alguna canción, proyectó los sentimientos y sensaciones del poeta en la isla. Aún así, el disfraz de hada madrina con chistera y peluca blanca fue un insípido e injustificado argumento para hacernos creer que era un ¿Duende?-¿Flamenco?

Además, el cuerpo de baile, cuyas intenciones fueron buenas, no dejó de ser un acto de pseudo-justificación para dejar pasar el tiempo a una obra que no transmitía nada. Ni con el arropo de los bailarines del Ballet Español de Cuba ni con los bailaores flamencos hubo forma de poder transportarnos a la isla ni a lo que pudo vivir/sentir el poeta. Porque las coreografías rozaban lo simplista. Y eso que Adrián es buen coreógrafo; no entiendo por qué fallaron las grupales. Ni la escena de clásico español rozó el aprobado. Se salvó Loli Sabariego con una sencilla pero notable interpretación danzística entre lo cubano y lo flamenco.  



©AhoraGranada.

Menos mal que la música fue el rescoldo que levantó y sostuvo la obra en todo momento, porque si de música se trata, como soporte fue magnífico. Unas cuidadas elecciones, ya fuere con habaneras, guajiras, zorongos, bulerías/lorqueñas, seguiríyas, alegrías, tanguillos, fandangos de Lucena, de Dolores de la Huerta (no entiendo qué tienen que ver con Cuba y/o Lorca), del Albaicin, compases de tangos, lírico, y clásico o danzón cubano justificaron el resto. 

Hasta la elección del vestuario de cuerpo de baile no fue acertada: Faldas de vuelos azules, vestimentas más cercanas al musical del Rey León que a lo 'cubano'... Al menos, sobresaliente en este aspecto a la acertadísima elección de la escena en la que con acompañamiento de piano escenificaron el pasaje 'Latido clásico' y su 'Lento irrealmente'. 

Ya transcurrido la mitad del espectáculo, eché en falta que Adrián Galia apareciese de forma real en el escenario, esto es, que hiciese algún baile. Pero no. Sus continuas apariciones no eran sino un espejismo de la figura de Lorca entrando y saliendo del escenario bien alabando la labor de la 'duende' o bien la de los bailarines. Una breve aparición con el cuerpo de baile, rodeado de maletas, otra en solitario cuando sonaban los fandangos y una fugaz en un arranque de farruca fue todo. No es comprensible que Loles León tenga más presencia que el artista principal, da igual que sea Lorca o Adrián. 

Para rematar la faena, Loles León se atrevió a cantar, mientras de fondo Antonio Carmona se sumaba al fin de fiesta tocando las percusiones, único momento en que el público se vino arriba junto con la participación de la cantante soprano Alina Sánchez. 

Pero lo más incomprensible fue escuchar la 'Balada doble del Lago Edem', un repentismo-rap flamenco según anunciaba el programa de mano. Y yo me pregunto, si el Rap se creó en los años '60 en NorteAmérica, ¿que sentido tiene introducirlo en una obra que quiere transmitir al Lorca más 'cubano' (recordemos, años '30) y qué relación tiene con Lorca, Cuba, o con algo de esta obra?- Del todo incomprensible. 

Hasta el fin de fiesta fue liviano con todos en el escenario rodeados de maletas en una nueva coreografía fría e insípida. 
Nos quedamos con el sabor agridulce de una obra que no se sostiene, salvo en la dirección musical que es la que salva a Lorca y a Cuba. ¡Uff Cuba!